Cuentos que sirven... para los que leen.
Esta conversación del área «Literatura y Artes»
tiene 47 mensajes en
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Mensaje por
macbeth
del 10-Jul-2007 23:59:44
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ups |
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crash_override
del 11-Jul-2007 03:31:38
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UN DEFECTO EN LA MUJER Para cuando Dios hizo a la mujer, ya estaba en su sexto día de trabajo de horas extras. Un ángel apareció y le dijo: - "¿Por qué pones tanto tiempo en ésta?" Y El Señor contestó: - "¿Has visto mi Hoja de Especificaciones para ella?" "Debe ser completamente lavable, pero no ser de plástico, tener más de 200 piezas movibles, todas cambiables y ser capaz de funcionar con una dieta de cualquier cosa y sobras, tener un regazo que pueda acomodar cuatro niños al mismo tiempo, tener un beso que pueda curar desde una rodilla raspada hasta un corazón roto y lo hará todo con solamente dos manos." El ángel se maravilló de los requisitos. - "¿Solamente dos manos?... ¡Imposible! ¿Y este es solamente el modelo estándar? Es demasiado trabajo para un día... ¿Espera hasta mañana para terminarla?“ - "No lo haré -protestó el Señor- Estoy tan cerca de terminar esta creación que es favorita de Mi propio corazón. Ella ya se cura sola cuando está enferma y puede trabajar días de 18 horas." El ángel se acercó más y tocó a la mujer. - "¡¡Pero la has hecho tan suave, Señor!!" - "Es suave" -dijo Dios- pero la he hecho también fuerte. No tienes idea de lo que puede aguantar o lograr." - "¿Será capaz de pensar?"-preguntó el ángel. Dios contestó: - "No solamente será capaz de pensar sino que razonar y de negociar." El ángel entonces notó algo y alargando la mano tocó la mejilla de la mujer... - "Señor, parece que este modelo tiene una fuga... Te dije que estabas tratando de poner demasiadas cosas en ella" - "Eso no es ninguna fuga... es una lágrima" -lo corrigió El Señor. - "¿Para qué es la lágrima?" preguntó el ángel. Y Dios dijo: - "Las lágrimas son su manera de expresar su dicha, su pena, su desengaño, su amor, su soledad, su sufrimiento, y su orgullo." Esto impresionó mucho al ángel. - "Eres un genio, Señor, pensaste en todo. La mujer es verdaderamente maravillosa" - "¡Lo es! La mujer tiene fuerzas que maravillan a los hombres. Aguantan dificultades, llevan grandes cargas, pero tienen felicidad, amor y dicha. Sonríen cuando quieren gritar. Cantan cuando quieren llorar. Lloran cuando están felices y ríen cuando están nerviosas. Luchan por lo que creen. Se enfrentan a la injusticia. No aceptan "no" por respuesta cuando ellas creen que hay una solución mejor. Se privan para que su familia pueda tener. Van al médico con una amiga que tiene miedo de ir. Aman incondicionalmente. Lloran cuando sus hijos triunfan y se alegran cuando sus amistades consiguen premios. Son felices cuando escuchan sobre un nacimiento o una boda. Su corazón se rompe cuando muere una amiga. Sufren con la pérdida de un ser querido, sin embargo son fuertes cuando piensan que ya no hay más fuerza. Saben que un beso y un abrazo pueden ayudar a curar un corazón roto. Sin embargo, hay un defecto en la mujer: Es que se le olvida cuánto vale. |
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mochten
del 13-Jul-2007 09:27:30
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Orale, se agradece la colaboracion! |
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caligula_
del 13-Jul-2007 11:17:26
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caligula_
del 13-Jul-2007 11:23:39
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Mensaje por
caligula_
del 13-Jul-2007 11:41:39
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_herbert
del 14-Jul-2007 00:26:37
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domenico
del 14-Jul-2007 00:33:16
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dark_ronin
del 14-Jul-2007 00:47:22
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Acababa de morir Mamá Milagros y allí estaba, triste huérfana y abandonada, su hijita Soledad. Lloraba desconsoladamente Soledad porque ahora ¿quién la iba a seguir llenando de ilusiones su pequeña aventura diaria de soñar con soles en días llenos de luz y de color y con lunas en noches llenas de encanto y de poesía?. Pasó entonces, por el sendero, la tía Esperanza y recogiendo a Soledad la arrulló entre sus brazos y la consoló haciéndole saber que la amaba y que jamás quedaría abandonada, que limpiara sus ojos de llanto para contemplarla a ella, a la Esperanza, que venía a llenarla de nuevas ilusiones. Y así Soledad olvidó el llanto y supo que Esperanza era el milagro diario que seguiría originando dentro de su alma millones de sueños bajo el sol y la luna. copy-paste |
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domenico
del 14-Jul-2007 00:49:48
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Mensaje por
dark_ronin
del 14-Jul-2007 00:50:01
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El infante Don Floristán, por toda hacienda, poseía un planeta redondo y pequeño, habitado por arpías mansas cuyo plumaje se erizaba en el éxtasis de su trino. Había también, en este mundo de paja, bisontes enanos y marionetas vivas que gustaban de echarse a dormir entre petunias y mirasoles gigantes. Don Floristán se sentía muy solo y, cuando, al pensar en ello, le venían deseos de llorar, iba a sentarse al pie de un mirasol, con las piernas encogidas y el infantil rostro oculto entre las rodillas. Un día se dio cuenta de que podía hacer algo con sus manos: podía crear. Escarbando la materia de su mundo halló un barro auriazul, dúctil y tan ligero que casi flotaba en el aire, y que al poco tiempo de ser moldeado endurecía. Decidió construir con él todas las cosas que la fantasía le dictara y dar a su espíritu aquellas otras que su parte de Vía Láctea le había negado. Y lo primero que deseó fue protección. Así que levantó paredes, construyó piso y techo formando un claustro hermético, y dio a su obra un nombre: la llamó cubo. Era un espacio tan estrecho que Don Floristán no podía tenderse ni estar de pie dentro de él, y sin embargo, en busca de lo ansiado, se recluyó ahí durante veintiséis días, según se mide el tiempo en su planeta. Salió luego al campo, llenó sus pulmones de fresco aire estelar y construyó otra celda, parecida a su mundo, donde permaneció otros veintiséis días. Le dio el nombre de esfera. Deseaba el movimiento: rodar y rodar. Lo logró y entonces deseó una cosa más: compañía. Construyó otra casita y fijó una estrella en lo alto del techo, ahí donde se unían en pico las cuatro paredes, para que su luz le diera un compañero: su sombra. Don Floristán llamó pirámide a su nueva estructura, y no permaneció dentro de ella veintiséis días sino quince años, sin hacer otra cosa que llenar el aire iluminado con recuerdos de las arpías que había visto. Pero no le fascinaban, que se dijera, ni aquella compañía de su sombra ni las imágenes que su memoria ponía en la luz, y lleno de frustración salió de ahí y se sentó a la sombra de una flor gigante. Después de mucho pensar, un día en que los bisontes habían estado apareándose horas enteras, Don Floristán exclamó: -¡Albricias, he dado en el quid! Lo que necesito es una mujer. Y construyó otra casa más, la definitiva, y la llamó ataúd. agustin cadena |
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domenico
del 14-Jul-2007 00:54:03
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dark_ronin
del 14-Jul-2007 00:57:52
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lucky you, hoy estuve 110 apenas bajo 20 |
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domenico
del 14-Jul-2007 01:00:49
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dark_ronin
del 14-Jul-2007 01:02:27
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no tienes coherencia. |
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dark_ronin
del 14-Jul-2007 01:02:58
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juro que lo matare Lo que más me desagrada de esa maldita situación, es que no fui más listo que él. Mierda. Ahora, mientras recuerdo lo sucedido en retrospectiva, siento cómo crece una vergüenza tremenda, que me agobia hasta el punto de querer llorar. Tuve el tiempo necesario para ignorarlo, para joderlo con una palabra, o con dos. No fue así, sino todo lo contrario: el tipo se alejo de mí, sonriendo. Quiero encontrarlo un día a solas y romperle la cara a golpes secos, sin pausa, hasta quebrantarle la vida dejándolo paralítico. Estoy seguro que me faltaría el valor para hacerlo y él lo sabe, a pesar de que no nos conocemos para nada; sólo nos odiamos sin haber cruzado una palabra antes. Si mi vida no estuviera tan ordenada y fuera tan perfectamente armónica, arriesgaría la salud para joder a ese desgraciado. No es posible, debo conformarme imaginando el acto que la cobardía me impide realizar... ¡Mierda! Me queda la esperanza de irme a dormir para despertar mañana, con la deliciosa sensación del olvido, engañándome a mí mismo hasta encontrar de nuevo a ese cerdo y volver a sentir esta maldita frustración que me amarga la vida. Juro que lo mataré, no sé cuándo ni cómo pero mataré a ese hijo de puta, la próxima vez, cuando lo vea de nuevo, frente al espejo ... lo liquidaré con el disparo de un revolver, de forma sorpresiva, para que ninguno de los dos tenga tiempo de reflexionar. jose valerio uribe |
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dark_ronin
del 14-Jul-2007 01:21:50
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dios a muerto Los primeros elevaron la vista y vieron el temblor del aire. El armatoste descendía envuelto entre pedazos de estrella. Al principio fue como un flamazo torrencial. El rugido se desbordó por entre los huecos del viento y las grietas húmedas de la iglesia. El santo patrono terminó sobre las lozas raídas del patio frontal. La fiesta en el pueblo se apagó, desde todos los rincones se vio aquel armatoste incendiado que, a pesar de la caída fulminante, encalló parsimoniosamente en el atrio de la iglesia. La gente que mejor vio la avalancha sideral quedó despanzurrada y esparcida abajo de la espalda de aquella mole. El armatoste cayó bocarriba con ese cuerpo de leña verde que media más que cualquier casa del pueblo. Las personas, alrededor del bulto, sólo sintieron el alma hervir y los pedazos de pielmadera que aún revoloteaban como resabio de caos. El cachivache exhalaba una pátina roja sobre las caras asustadas. El nicho, sin su capa de terciopelo, aspiró el aire funesto. Su lugar seguro dentro de la iglesia se diseminó. El cirio se tragó la llama y el rostro de la imagen antigua de la virgen desapareció en la penumbra. El último altar del pueblo se extravió. Empezó a oler a mierda y a sangre nacida en partos de planetas. Afuera, la estatua crujía. El manto de madera con sus verdes y sus quemadas negras hacía pensar en una triste imagen descascarada. Sin embargo, el infierno estaba en sus ojos. Los grandes ojos agrietados aventaban brillos certeros. De repente alguna cabeza de demonio brincoteaba sobre la pupila enorme que parecía un caldero de espumarajos de tormenta y gritos oscuros. Y, entonces, el ojo se volcaba en susurro de nube nueva. El silencio carcomía las voces de los niños y las mujeres viejas se arrodillaron con los agujeros de la cara desgarrados en lágrimas. Los danzantes huían como rehiletes de confusión. Ese retumbo de incertidumbre despertó hasta a los borrachos calcinados en pulque. Ningún hombre supo que hacer, ni cuando el Padre Santa María salió de la iglesia escondiendo el miedo entre padresnuestros y avesmarías. El Padre vio el accidente, desde su mirada más lejana y, entonces, reconoció las facciones y el aroma del todopoderoso sepultado a medias entre las baldosas despedazadas. Ni la garganta vieja del Padre, ni su lengua entumecida pudieron hacerse cargo del peso de las palabras que debía decir. Su semblante petrificó para siempre la certeza de que tirado ahí, con los brazos y el cuerpo en cruz, se encontraba Dios. Los ojos de los presentes estallaban en visiones fragmentadas. Sus pieles reflejaban las nubes descarnadas por donde Dios había caído. Era una verdad sutil. El miedo ganaba terreno lentamente, pero cuando el Padre Santa María se desmoronó dentro de su frágil cuerpo, vencido por la tos, el temor se desdobló por completo. La multitud explotó y se regó en el río de personas que corrieron a su lugar más seguro. El armatoste celestial siguió consumiéndose en un fuego casi transparente. El rostro se apagó bajo una costra pálida que, sin embargo, dejó ver la magnificencia de las manos que, aunque retorcidas, aún conservaban el hálito del paraíso. La gente se transformó en un sólo silencio eterno. No hubo nadie que se atreviera a abrir de nuevo los ojos, algo en su interior, les sugería cerrarlos antes de que llegara la nueva noche. El último viento diseminó la ceniza de la primera piel quemada de la mole. Dios había muerto frente a la iglesia en ese pueblo descascarado en el tiempo, en ese pueblo lejano, ausente, desde el cual empezaría todo. jaime mesa |
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dark_ronin
del 14-Jul-2007 01:26:53
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angeles de rotundo culo Recuerdo que cuando era pequeño mi madre al despedirme por las noches me decía:-¡Que descanses y sueñes con los angelitos! - Desde entonces siempre desee encontrar ángeles. Pero de verdad, en la realidad, en la calle quizá, en la vida. No diría que era una obsesión pero sí un deseo. Pasaron muchos, muchos años hasta que ¡este domingo encontré dos! Ni yo mi mismo lo podía creer, pero sí eran ángeles. Bueno, ellos me dijeron que lo eran. Ocurrió en una feria de pulgas a la cual voy siempre; para mí era un tenderete nuevo, ellos luego dijeron que estaban allí hace tiempo. Como siempre en el lugar hay mucha gente, camino y dejo vagar mi mirada, si algo la atrapa me detengo. Eso pasó hoy en el puesto de la esquina oeste, bajo un toldo improvisado de gasa blanca, había ¡plumas! ¿solo plumas? Pero, plumas raras, expuestas ordenadamente sobre un terciopelo rojo. -Son plumas de ángeles -dijo una voz. Entonces levanté la vista y les ví. Eran dos... no, era un hombre y... no, eran... bueno no se como decirlo. -¿Así que estas son plumas de ángel? -pregunté. -Tal cual, puras plumas de ángel -me contestó el de la derecha. -Gracias - y me alejé. En la feria estaba acostumbrado a ver los vendedores más estrafalarios y los objetos más inverosímiles, pero esto superaba todo. Avancé unos cuantos pasos y apoyado sobre una pared los miraba en diagonal cuando la gente que iba y venía me permitía hacerlo. Eran rubios, de cabellos ensortijados, mofletudos, edad indefinida, sonreían beatíficamente a cuanto humano pasara por allí ¿hombre y mujer? No sé. Vestían una especie de poncho amplísimo por el que asomaban sus manos y cubría las formas de sus cuerpos, que se imaginaban voluminosos. Entonces se me ocurrió ¿Serán ángeles? ¿Este sería el momento tan deseado? La feria se iba despoblando de paseantes, el frío a la caída del sol aceleraba el proceso. Ellos comenzaban a guardar las plumas en unos bolsones extraños como de piel de ante. Las tomaban delicadamente y me pareció que les hablaban muy bajo, ¡sí, como si hablaran con las plumas! Me volví a acercar y entonces, ambos, me sonrieron como si nos conociéramos de toda la vida. Realmente no les creo que sean plumas de ángel - dije con una sonrisa en mi boca. -¡Qué lástima, pues así es! -¿Y de dónde las sacan? -¡Ah! Esa es una larga historia. Si Ud. nos espera que terminemos de guardar todo, vamos a sentarnos a algún lugar y le contamos. Lo que siguió es muy difícil de repetir y de creer. Pero así fue. Sentados a una mesa del café casi en penumbras escuché la historia más fantástica que nunca había oído. Primero, que eran ángeles, esto lo decían con la naturalidad que un abeto diría ¡soy un árbol!. Que venían de muchos lugares, de tiempos diferentes, que habían recorrido mucho mundo. No se quedaban en ningún lugar porque tenían problemas para trabajar, nadie quería emplearlos. -¿Por qué? ¿Ustedes. qué hacen?- interrumpí. -Por la sencilla razón de que nuestros... culos, perdón, son muy rotundos -dijo en un sonrojo uno de ellos y el otro asintió bajando la cabeza. Entonces relataron que los ángeles trabajan posando para pintores, escultores, artistas que plasman la belleza humana y angélica. Que eso ha sido así desde todos los siglos. Como se necesita un modelo humano también esto ocurre cuando en la obra hay un ángel. Al momento que se presentaban ante un artista y se desnudaban, recibían la misma contestación en diferentes tonos. -¡Con esos culos no pueden posar! Así deambulaban por diferentes países siendo rechazados una y otra vez, entonces se empleaban de meseros, equilibristas, barrenderos, vendedores de cometas y otros oficios, pero duraban poco, pues ellos querían que alguien los inmortalizase en una tela, en un mármol, y entonces seguían su camino. Una vez comenzaron a trabajar para un fotógrafo, pero huyeron escandalizados cuando descubrieron que lo que pretendía era hacer tomas pornográficas. Entonces llegaron aquí, pues les habían dicho que quizá en este país alejado se usaran modelos como ellos. La ilusión duró muy poco, fueron rechazados visto que no tenían experiencia. Así fue que una tarde de domingo que estaban muy tristes llegaron a la feria y vieron la gente, los puestos, las cosas que allí se ponían y pensaron ¿por qué no ofrecemos plumas de ángel? Un viejo que vendía sombreros antiguos les ofreció el puesto; él no podía utilizarlo por un tiempo, y allí se quedaron.Y desde entonces están felices, porque como no pudieron servir de modelos para una obra de arte, que alguien lleve una pluma significa que lleva una parte de ellos. -¿Pero entonces... las plumas, se las...? -volví a interrumpir fascinado con el relato. -Sí, pero no duele y vuelven a crecer fácilmente - dijo el que estaba más cerca de mí, al tiempo que levantaba la tela y dejaba ver un ala plegada cubierta de plumas pequeñas. La noche ya había llegado, nos despedimos en la esquina porque estaban cerrando el café. Allá se alejaban calle abajo, moviendo acompasadamente sus rotundos culos. En mi mano derecha sostenía una pequeña pluma que me habían regalado y todavía escuchaba su saludo: -¡Hasta el domingo, que descanse y sueñe con nosotros! carlos de bella |
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Mensaje por
_herbert
del 14-Jul-2007 04:00:13
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Mensaje por
sir_integra
del 27-Jul-2007 00:15:58
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De todos me gusto -dios a muerto- |
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