Tú sabes bien que me haces más falta que el aliento de la vida. El saberte que estás ahí en mi despertar me hace abrazar la vida con tremenda fuerza. A tu lado no hay esfuerzo en vano ni pereza para enfrentar la lucha diaria.
Tu felicidad es mi felicidad, aunque me encuentres callado observándote. Sólo te tomaré en mis brazos y te besaré la frente con mis besos más tiernos. ¿Cómo demostrarte el amor que te guardo? Nadie me ama ni me amará como tú lo haces ni yo podré amar como te amo. Cuando no estás conmigo no siento vivir, porque la magia que le imprimes a mi vida con tu imaginación, tu inocencia y el calor de tus dulces palabras alimentan mi alma.
Nadie me sufrirá ni le sufriré amorosamente como lo hacemos mutuamente. Ni habrá en mi vida alguien con quien esté tan profundamente conectado. Porque lo que sientes, yo lo siento y viceversa. ¿Será posible que exista una relación más intensa, profunda y trascendente que la nuestra? Sólo un ser tan sublime puede enseñarme lo sagrado del verdadero amor, darme la existencia y marcar mi vida hasta la eternidad.
La vida se convierte en una fría daga que me destroza las entrañas si tú no me acompañas, si no oigo tu voz. Sé que tus plegarias y tu amor por mí siempre me arroparán pero, si no te veo, mi día no está completo. Porque mi amor por ti es inmenso y no concibo caminar por el mundo sin ti. Nuestro paso por el mundo será muy breve pero la unión que tenemos será eterna, indestructible y trascenderá por su pureza.
A ti que significas mi vida