"El primer amigo profundo del hombre fue, pues, sin duda, la mujer: la mujer antes de serlo; cuando era sólo hembra, escogida al azar, para satisfacer el hambre del instinto, a medida que éste urgía. Pero una mañana remota y memorable, cuya fecha representa infinitamente más para el progreso humano que todos los descubrimientos de nuestros siglos, ocurrió este maravilloso suceso: al levantarse el hombre, bronco e hirsuto, de su lecho de hierbas, después de haber cumplido con la hembra que estaba a su alcance la ley del instinto; reposado por el sueño de esa tristeza que invade al animal después de amar, se sintió transido de una tristeza mayor, que era el tener que abandonarla. Y volviéndose a ella, que aún dormía, brilló en sus ojos, desde el fondo de las cuencas redondas, por vez primera en la historia del mundo, una luz maravillosa, que era el amor; que sólo se enciende cuando el ímpetu del instinto se ha apagado, porque se ha satisfecho"
- Gregorio Marañón y Posadillo
El Mayor Descubrimiento en la Historia del Mundo