Mañana sentiré una vez más tu ausencia como un viento frío despeinándome, cerraré mi chamarra y pensaré en que ningún tiempo contigo es suficiente. Caminaré con pasos perdidos por todos aquellos pensamientos que ocupan mi cabeza. Haré lo que tenga que hacer en el silencio por tu regreso. Porque mis sentidos enmudecen en la ausencia de tu feminidad. Ya no son más aquellos pensamientos absurdos y algunos pasos distraídos por la ciudad. Esclavizas mi mente y tiempo, sin embargo, aún amo mi soledad aunque no lo parezca.
La ausencia de la persona amada es peor que la muerte, y la esperanza fallida más dolorosa que la desesperación.
Soledad