Nuestros labios bordeando van las copas corte fino de cristal, dulces anhelos, entremezclan pensamientos y deseos en el vino, produciendo parpadeos.
Frente a frente llega el brindis que provoca chocan iris, las miradas se desbocan, agitándose pasiones en las copas rebalsando emociones gota a gota.
Eres vid despertando sensaciones en los brotes que tus yemas acarician, fluye el néctar desde el fruto de delicia hasta el huerto perfumado en ocasiones.
Exprimido y colado en fino lienzo, tamizado en lagar y entre madero, va llegando con más ansias el momento del encuentro entre copas a beberlo.
Cual cedazo impecable son las sábanas siempre blancas conociendo ya de aromas, de la parra que en sus uvas cual axiomas, gozarán bajo de ellas cual palomas.
Sea siempre nuestro amor dulce viñedo crezcan uvas de borgoña y desvelos, en racimos embriagados de deseos desnudándose en su pulpa los anhelos.