Liguelog de stheks
del 18-Ene-2007 a las 18:37:32
Reflexiones
Se cuenta una historia acerca de un soldado que por fin regresaba a su casa después De haber combatido en Vietnam.
Les llamó a sus padres desde San Francisco: "mama y papa, voy de regreso a casa, pero quiero pedirles un favor. Tengo un amigo que me gustaría llevarlo conmigo." "seguro," le respondieron, "nos encantaría conocerlo." “solo que hay algo que deben saber," su hijo continuo, "el ha sido fuertemente herido en el combate.
Tropezó con una mina en algún lugar, y perdió un brazo y una pierna. No tiene a donde ir, y quiero que vaya a vivir con nosotros." "Nos duele oír eso, hijo. Posiblemente podemos ayudarlo encontrando donde pueda vivir." "No, papa y mama, quiero que viva con nosotros."
"Hijo," dijo el padre, "no sabes lo que estas pidiendo. Alguien con problema de incapacidad así podría ser un terrible estorbo para nosotros. Tenemos que vivir nuestras vidas, y no podemos permitir que algo como eso interfiera con ellas. Yo creo que deberías venir a casa y olvidar a ese joven. Ya encontrara una forma de salir adelante con su vida por si solo."
En ese momento el hijo colgó el teléfono, y los padres no volvieron a oír nada de el. Sin embargo, algunos días después, recibieron una llamada de la policía de San Francisco. Su hijo había muerto al caer de un edificio, según les dijeron. La policía concluyo que había sido un suicidio. Los sorprendidos y asustados padres acudieron a la ciudad de san francisco, y fueron conducidos a la morgue para identificar el cadáver de su hijo.
Efectivamente, lo reconocieron, pero para su horror, descubrieron algo que no sabían. Su hijo solo tenia un brazo y una pierna...
Los papas de esta historia son como muchos de nosotros, nos es fácil amar a aquellos bien parecidos o que nos son agradables y sin problemas, pero no aceptamos a la gente que no pueda crear cualquier inconveniente o hacernos sentir incomodos de alguna forma.
Nos alejamos de la gente que no es tan "sana, bonita, bien parecida o inteligente" como nosotros.
Afortunadamente hay siempre alguien que no nos trata de esa forma. Alguien que nos ama de una forma incondicional, y que nos da la bienvenida dentro de su familia, sin importar que tan mal estemos.